Volver de vacaciones y no morir en el intento



Hace unos días que ha llegado septiembre… y con él el final del verano. Vuelve la rutina, el trabajo, el cole, el trafico…

Y como cada año en estas fechas, se eleva el número de consultas médicas debidas al estrés, ansiedad, contracturas, dolor de estómago, así como del resto de sintomatología relacionada al aumento del estrés.

 

¿Pero no se supone que deberíamos volver de las vacaciones relajados y tranquilos?

 

Pues sí, se supone que debería ser así, pero en muchos casos no lo es.

Lo que ocurre a la mayoría de personas, es que días antes de finalizar las vacaciones, ya están pensando en el horror que va  ser la vuelta, y aunque no sea realmente así… ellos así lo ven. Y comienzan a crear en su mente, lo que será una realidad emocional durante las siguientes semanas, e incluso, meses.

Si pensamos en cosas alegres, nos sentimos alegres y si pensamos en cosas tristes, nos sentimos tristes, ¿verdad?

Entonces… ¿cómo queremos sentirnos bien si nos pasamos el día pensando en lo mal que lo vamos a pasar, hablando con todos sobre ello y quejándonos?

 

Exacto, así no se puede, pero no te preocupes, aquí te doy unos tips para que puedas cambiar eso este año. Empezamos!

 

  1. Disfruta aunque no estés de vacaciones: Disfrutamos del tiempo de vacaciones, pero cuando volvemos al día a día, parece como si todo fuese trabajo y obligaciones. Busca tiempo entre semana para hacer al menos un día, una actividad que te guste. Por ejemplo, si en vacaciones te gustaba leer en la playa, quizás ya no la tengas cerca, pero si puedes leer en un parque. Da lo mismo que sea leer, bailar, cantar, pasear, tomar unas cañas, jugar en el parque con tus hijos… lo importante es que rompas la semana haciendo algo que te guste y planees cosas fuera el fin de semana.

 

  1. Evita los corrillos: Quien no ha visto los típicos corrillos en las empresas (en la cocina, en la zona de impresoras, en la sala de descanso…) Si calculásemos los tiempos en una de estas conversaciones veríamos que el 15% de la conversación es sobre donde ha ido, con una breve referencia de lo bien que lo pasó, y el restante 85% suele ser comentarios sobre lo horrible que es volver.. quien no ha oído la típica frase de “acabo de volver y ya ni me acuerdo de que me he ido”

 

  1. Controla tu dialogo interno: Este es el verdadero inicio de nuestro estrés. Nuestros pensamientos son los que desencadenan las emociones y estados que generan el estrés, lo cual afecta a nuestra forma de actuar. Cuando empieces a pensar en lo bien que estabas de vacaciones y no como ahora, o cosas así… cámbialo. Si no puedes pensar en otra cosa, te puede ayudar tararear una canción mentalmente.

 

  1. Organiza tu trabajo: No quieras volver y hacerlo todo el primer día. Seguramente tendrás correos acumulados, tareas, cosas pendientes… organiza tu tiempo para no agobiarte. Prioriza las tareas.

 

  1. Cuida tus hábitos: Cuando nos sentimos decaídos o tristes, ansioso o estrados, muchas personas cambian sus hábitos alimentarios y de salud y es importante tenerlos en cuenta. Con estos estados de ánimo es habitual caer en el sedentarismo y en una mala alimentación. Ten cuidado! Cuida tu alimentación y haz ejercicio, si es al aire libre mucho mejor.

 

Diseña tu rutina positiva, añade a tu día a día cosas que te gusten, que te relajen y que te hagan disfrutar. Clic para tuitear

 

 

Cuéntame tu caso abajo en comentarios, y si tienes dudas de cómo llevar a cabo estos tips, preguntas o te gustaría que te acompañe en ese proceso, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

 

 

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